En las notas del traductor de un capítulo anterior, un par de lectores que tienen la gran fortuna de conocerme personalmente (más o menos todos los lectores que dejan comentarios son familiares o amigos, ya se imaginan) tuvieron un incomprensible arrebato de nostalgia y me propusieron que desempolvara aquí, a la vista de todos, alguna muestra de varios tebeos que dibujé cuando era pequeñito. No me pareció mala idea, aunque pensé que tras la comparación entre lo que dibujaba entonces y lo que dibujo ahora más de uno se dará cuenta de que no he mejorado gran cosa. Un inconveniente menor, en cualquier caso.
Así que les presento al Comando D, título (lo sé) de originalidad deficiente donde los haya. El Comando D era un grupo de policías espaciales encargados de velar por la paz y el orden en toda la galaxia y tal. Llegué a hacer, sorprendentemente, cinco números de esta serie, logro que no he vuelto a superar jamás. Cada número tenía diez páginas. He escaneado las cuatro primeras páginas del segundo número, que es el que mejor pinta tiene. Está coloreado casi por completo, cosa que no ocurre con el resto, y los dibujos aquí son más sencillos y más limpios. Después de hacer esto empecé a comprar tebeos de superhéroes y a intentar imitar el estilo realista de los dibujos que me gustaban, con resultados algo más confusos y, desde luego, bastante menos entrañables. Cuando hice este, en cambio, debía de estar aún en cuarto de E.G.B., y todavía no había empezado a coleccionar tebeos de forma rutinaria, así que mis influencias eran más bien televisivas. Podría hacer un recuento: Comando G (evidente fuente original del plagio), Mazinger Z, Galáctica, estrella de combate, la Guerra de las Galaxias y cualquier otra cosa donde aparecieran naves espaciales.
No hace falta añadir que no había ningún plan establecido y que la historia se me iba ocurriendo según la dibujaba. Esta se titulaba, como pueden apreciar más abajo, El rayo solar, pero no trataba de una excursión a la playa sino de un arma mortífera que, en realidad, sólo aparecía en las primeras páginas y luego era olvidada sin mayores consecuencias.



Uf. Hay detalles algo bochornosos, pero Comosellame observa que el storytelling es bastante aceptable. Lo digo más que nada para que vean que esta chica controla bien la jerga.
A Superpinflo, que fue uno de los lectores que insistió para que pusiera esto, tendría que decirle que en ninguna de las páginas aparece rastro de Foom-Wa, takataka u otras onomatopeyas similares. He hecho un repaso exhaustivo y estoy en condiciones de asegurarlo. Debió de tratarse de un rumor malintencionado, como aquel que afirmaba que todas las noches ceno una patata asada. La única diferencia consiste en que lo de las onomatopeyas había llegado a creérmelo yo mismo, ya me vale.
Otros títulos del mismo autor: El General Estrella (curioso híbrido entre Batman y el Capitán América); Héroes alados (pareja de pilotos espaciales); Los nuevos atlantes (grupo de superhéroes copiado de los Nuevos Titanes y otras series por el estilo); Guerreros estelares (superhéroes alienígenas en Málaga).
05 marzo, 2007
Comando D
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