07 diciembre, 2005

Somos estúpidos y moriremos

Es la mejor frase de la película. Ya sé que los seguidores de Blade Runner sienten predilección por el famoso monólogo ese de las lágrimas en la lluvia que el replicante Hauer consigue colar antes de entregar el espíritu, pero la verdad, ese reivindicativo parlamento está a punto de parecer una pamplina lírica o, aun peor, un lugar común. Sobre todo, si lo comparamos con la sencilla y definitiva frase que le sale a la pobre Pris cuando se da cuenta de lo que se les viene encima.

Pris: Well?
Roy: Leon...
Pris: What's going on.
Roy: Ah... There's only two of us now.
Pris: Then we're stupid and we'll die.


Es lo que Schleiermacher (he hecho un copypaste, así que espero que todas las consonantes estén en su sitio) llamaba 'sentirse criatura', en el sentido de saberse poquita cosa a la sombra del creador. También, ya que nos hemos puesto pedantes, es lo que debía querer decir el lama rojo de Kim cuando repetía una y otra vez "el mundo es vasto y terrible". Y también, salvando las distancias, es la frase que a uno le viene a la cabeza cuando descubre que se ha comprometido a tocar la guitarra en una fiesta navideña a la que ni siquiera tenía previsto asistir. Que no nos pase nada.

Por lo menos, a la aerografiada Pris le quedaba el consuelo de tener el maquillaje más cool en la historia de la ciencia ficción. Algo es algo.

8 notas del traductor:

pedro finch_ dijo...

Yo, al contrario que el lama ese, pienso que el mundo es basto y extenso... y es que hay cada borrico por ahí suelto
(ya está, ya he dicho mi tontería del día, ya puedo cerrar internet tranquilo)

pedro finch_ dijo...

Y ya que nos podemos pedantes, adjunto la letra de una canción de los piratas dedicada a la hermosa y misteriosa Pris
(no es que me gusten demasiado los piratas, pero la referencia era demasiado concreta para evitarla)

Canción para pris

Si la muerte hoy llegara a buscarte
disimula haz como si fueras una muñeca grande
Si en verdad la muerte hoy llegara a buscarte
cúbrete la cabeza y píntate los ojos
que yo estaré hablando con Dios
buscando una solución
Le pediré el último favor
le pediré por favor

Si al final la muerte hoy te alcanzase
lucha eres fuerte te quiero daría mi vida por ti
Hoy la muerte tendrá cara de hombre guapo
A un actor de cine se parecerá
Si la muerte te encontrase lucharía por ti
Con tu sangre mi cama pintaría
Como un lobo aullaría
Pris Pris Pris
no llores más que yo recordaré tu nombre
Pris

Cuando todos nos hayamos marchado
nadie recordará que estuvimos aquí
Los juguetes no tienen alma ni memoria
pero sonreirás de nuevo cuando me veas venir

Recordaré tu silueta
cuando dabas volteretas
y aullaré como un lobo por ti
¡Auuuh!

Y el final será un ataque en vano
y la muerte será cazada
Pero sólo queda tiempo para salvar a aquel actor

Mingorance dijo...

tipo, a ver si actualizamos el blog de una vez que este post me da mal rollo.

He pensado que deberíamos hacer un propósito de enmienda con el nuevo año. Nueva entrada semanal, ensayo semanal, dibujito semanal... agobia?

comosellame dijo...

Si para hablar de la aventura de la música hay que hacerlo con metáforas, creo que no estoy a la altura. Solo me acuerdo de la emoción que se respiraba en la mesa frente al escenario... la de la izquierda. Del ambiente positivo entre el primer plato, el segundo y el postre y del entusiasmo llegado el momento escénico. De la llegada a trompicones a la primera canción y de los cojones para aguantar el público que se echaba encima aclamando enfervorecido...
Al dia siguiente la cabeza no para de echar chispas como cortocircuitándose, avisando de que lo que parece un sueño, es real.
Pues ese gusanillo es lo que todos buscamos y pocos encuentran.
Felicidades, brindaré por muchos cortocircuitos más.

pedro finch_ dijo...

Hey comosellame!!!
Una sorpresa y un gusto leerte :-)

Anónimo dijo...

Buscando otra cosa (en realidad me encanta la canción de Franco Batiatto 'Bandera bianca') he visto que coincidimos en algo. Hace tiempo escribí este artículo para un período local.


"Somos estúpidos y moriremos". Lo dice Pris en Blade Runner. Esa replicante modelo básico de placer, nacida un día de San Valentín del siglo XXI (pronto viviría), más humana que los humanos, hecha a nuestra imagen y semejanza, de repente toma conciencia de su condición. “Pienso, luego existo”, le dice a J.F.Sebastian, el ingeniero genético que les creó. “Somos estúpidos y moriremos”. Puro existencialismo.
Roy Batyy, otro androide replicado, se rebela. Piensa y existe, luego no quiere morir. Lucha contra Rick Deckard, que también huye de su condición de asesino. Piensa y existe, luego no quiere matar. La secuencia final, en que el perseguidor es cazado, en que el cazador es perseguido, muestra parte del sentido que Philip K.Dick quiso darle a la novela original ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?.
El autor aseguraba que, al final, quien lucha con algo acaba pervirtiéndose, siendo como su enemigo, utilizando sus armas. Y más. En la naturaleza humana se incuba el huevo de la serpiente. En los campos de concentración, recordaba K.Dick, los nazis se molestaban porque el ruido del llanto de los niños no les dejaba dormir. Los mismos que se emocionaban con las óperas de Wagner.
Somos capaces de lo mejor y de lo peor. De provocar guerras y crear obras de arte. De cometer crímenes y de sentir compasión. De llorar de alegría y de tristeza. De morir de hambre y de opulencia. De creer en (o crea a) Dios y de matar en su nombre (cobarde justificación). De dar la vida por los demás.
Hace poco, en un programa de radio retransmitido desde la Biblioteca Juan Marsé del Barrio del Carmelo de Barcelona, un vecino lloraba porque se sentía culpable del desastre. Su delito era haber peleado en nombre de sus vecinos porque el metro llegara al barrio. El mismo metro que socavó y hundió el barrio.
Hoy, los conductores de los vagones de tren que el 11 de marzo del año pasado reventaron en Madrid sostendrán la respiración al pasar por el mismo sitio y a la misma hora, como si ese gesto lograra asfixiar su sentimiento de culpa. No es suya, pero los verdaderos autores se valen de ella.
En ese momento, cuando nosotros contenemos la respiración, ellos respiran. No son estúpidos.

Señor Salme dijo...

Entonces, son dos coincidencias: la de Battiato y esa frase de Blade Runner.

Gracias por el comentario.

pedro finch_ dijo...

Habrá nueva entrada antes del cumpleaños?... o ya ha sido?