01 agosto, 2005

Siesta y transfiguración

Un hombre cayó profundamente dormido. Cuando cerró los ojos vio el cuarto de su infancia, y una fuente de agua fresca, y un cuaderno escolar con hojas a rayas que había tenido una vez. En la última hoja del cuaderno estaba escrito el secreto del universo. El secreto del universo decía lo siguiente:

Molinillo, volaera, corre corre, vuela vuela.

Un hombre cayó profundamente muerto. Cuando cerró los ojos vio un montón de luces rarísimas, y una rueda de fuego que se perdía en el cielo, y un coro de ángeles con túnicas de colores; un poco horteras, la verdad. El coro de ángeles cantaba lo siguiente:

Molinillo, volaera, corre corre, vuela vuela.

4 notas del traductor:

qïp dijo...

Definitivamente, tu alter ego es Espinete...

Señor Salme dijo...

Es lo más bonito que me han dicho en mucho tiempo, sin duda.

qïp dijo...

Bueno, no puedes esperar menos de tu fan número uno...

pedro finch_ dijo...

Mola
Podía ser (o inspirar) una letra para canción.
De todos modos me alegra ver que vuelves a estar activo con el blog :-)