05 marzo, 2007

Comando D

En las notas del traductor de un capítulo anterior, un par de lectores que tienen la gran fortuna de conocerme personalmente (más o menos todos los lectores que dejan comentarios son familiares o amigos, ya se imaginan) tuvieron un incomprensible arrebato de nostalgia y me propusieron que desempolvara aquí, a la vista de todos, alguna muestra de varios tebeos que dibujé cuando era pequeñito. No me pareció mala idea, aunque pensé que tras la comparación entre lo que dibujaba entonces y lo que dibujo ahora más de uno se dará cuenta de que no he mejorado gran cosa. Un inconveniente menor, en cualquier caso.

Así que les presento al Comando D, título (lo sé) de originalidad deficiente donde los haya. El Comando D era un grupo de policías espaciales encargados de velar por la paz y el orden en toda la galaxia y tal. Llegué a hacer, sorprendentemente, cinco números de esta serie, logro que no he vuelto a superar jamás. Cada número tenía diez páginas. He escaneado las cuatro primeras páginas del segundo número, que es el que mejor pinta tiene. Está coloreado casi por completo, cosa que no ocurre con el resto, y los dibujos aquí son más sencillos y más limpios. Después de hacer esto empecé a comprar tebeos de superhéroes y a intentar imitar el estilo realista de los dibujos que me gustaban, con resultados algo más confusos y, desde luego, bastante menos entrañables. Cuando hice este, en cambio, debía de estar aún en cuarto de E.G.B., y todavía no había empezado a coleccionar tebeos de forma rutinaria, así que mis influencias eran más bien televisivas. Podría hacer un recuento: Comando G (evidente fuente original del plagio), Mazinger Z, Galáctica, estrella de combate, la Guerra de las Galaxias y cualquier otra cosa donde aparecieran naves espaciales.

No hace falta añadir que no había ningún plan establecido y que la historia se me iba ocurriendo según la dibujaba. Esta se titulaba, como pueden apreciar más abajo, El rayo solar, pero no trataba de una excursión a la playa sino de un arma mortífera que, en realidad, sólo aparecía en las primeras páginas y luego era olvidada sin mayores consecuencias.






Uf. Hay detalles algo bochornosos, pero Comosellame observa que el storytelling es bastante aceptable. Lo digo más que nada para que vean que esta chica controla bien la jerga.

A Superpinflo, que fue uno de los lectores que insistió para que pusiera esto, tendría que decirle que en ninguna de las páginas aparece rastro de Foom-Wa, takataka u otras onomatopeyas similares. He hecho un repaso exhaustivo y estoy en condiciones de asegurarlo. Debió de tratarse de un rumor malintencionado, como aquel que afirmaba que todas las noches ceno una patata asada. La única diferencia consiste en que lo de las onomatopeyas había llegado a creérmelo yo mismo, ya me vale.


Otros títulos del mismo autor: El General Estrella (curioso híbrido entre Batman y el Capitán América); Héroes alados (pareja de pilotos espaciales); Los nuevos atlantes (grupo de superhéroes copiado de los Nuevos Titanes y otras series por el estilo); Guerreros estelares (superhéroes alienígenas en Málaga).

18 enero, 2007

Patashnik (II)

He oído decir que las calaveras ya no están de moda, pero este dibujo es la consecuencia lógica del anterior. He tardado una cantidad de tiempo absurda en terminarlo; no pienso decirles cuánto.

Disponible en tres sabores:



11 enero, 2007

Patashnik

The word patashnik is allegedly Russian cosmonaut slang for "a traveler" or "a goner", a cosmonaut who didn't return from a space mission because his security cable disengaged and he was lost in space.

Mis temas predilectos son bastante limitados. Hace unos días estaba pensando distraidamente en astronautas y de repente, así por las buenas, tenía en la cabeza las palabras "El sindicato de los astronautas perdidos", que en aquel momento me pareció un título supermolongui para un dibujo. Ahora ya no me lo parece tanto, la verdad, pero eso forma parte de mi proceso habitual y no tiene remedio. Es cierto que, si uno lo piensa durante dos segundos, un sindicato de astronautas perdidos tiene más bien poco sentido; la cuestión es que no hay que pensarlo. De modo que por favor, no me pidan cuentas por algo que es una construcción espontánea e irresponsable de mi subconsciente. Y abran un poco la mente, caramba.

La imagen mental que acompañaba a la frase era un astronauta flotando inerte en la negrura del espacio, así que eso era lo que había que dibujar. Ninguna de las fotos de astronautas que encontré en la subsiguiente fase de documentación (el método científico, recuerden) podían servir realmente para dar la impresión de que el tipo estuviera perdido y a la deriva, así que al final tuve que recurrir a la imaginación. El primer intento resultó demasiado lamentable para ponerlo aquí. Créanme. Dejé el tema aparcado durante unos días y volví a intentarlo. Este fue el segundo intento:

Algo mejor. No me parecía que haberlo puesto boca abajo bastara para dar la idea de que se trataba de un astronauta perdido, así que añadí unas salpicaduras de tinta para dar un toque de, ejem, dramatismo. Como soy un pusilánime, hice las salpicaduras en una hoja aparte y luego las añadí al dibujo original en Photoshop.


A partir de aquí sólo era cuestión de ir añadiendo capas. Una capa de sombras, otra de color aplicada con sobriedad de daltónico y una textura apenas apreciable:

Por último, añadí unas cuantas líneas a modo de órbitas excéntricas, más o menos lo mismo que ya había usado con el gato espacial (donde los cuerpos celestes eran ovillos de lana), y el título con caracteres vagamente soviéticos.


Pues eso. Al final ha quedado un tanto oscuro, pero más o menos era lo que pretendía. Si me preguntan por qué canastos tengo que poner el título en inglés, tendré que responder que lo hago porque creo que queda mejor sin tanto artículo y tanta preposición; y también, lo admito, por deplorable anglofilia. Qué le vamos a hacer.

***

Por cierto: ya sé que no actualizo demasiado, pero sigo revisando mis estadísticas regularmente y me haría mucha ilusión que alguien diera con este post buscando la palabra supermolongui en Google. Estaré alerta.

28 diciembre, 2006

Entreacto

Pequeñas pero emocionantes mejoras en mi calidad de vida. Desde que en el trabajo hemos descubierto que es posible reorientar la maltrecha salida del aire acondicionado utilizando el palo de una escoba, el aire caliente me alcanza y ya no tengo los pies fríos todo el tiempo. Mucho mejor. Mi siguiente objetivo es conseguir una conexión a internet propia para poder actualizar esto cuando me apetezca y no depender del honorable vecino que ocasionalmente comparte conmigo, sin advertirlo, su conexión inalámbrica.

De momento poco más puedo hacer: sin vacaciones y sitiado por la navidad.

08 diciembre, 2006

Playa

Ya lo sé, he vuelto a dejar esto abandonado durante un tiempo. Me doy cuenta de que si lo único que hago es subir dibujos de vez en cuando este blog no tiene mucho sentido (más me valdría dejar las imágenes en Flickr), así que para dar algo de contenido he pensado en hacerme el guay y acompañar los dibujos con comentarios sobre el proceso que suelo seguir al dibujar; no porque piense que pueda haber alguien interesado, sino porque el espíritu científico me impulsa a documentar mi lamentable proceso de aprendizaje. Y para rellenar, sí.

Nada de astronautas ni robots, esta vez. Escena playera. A la escena con playa llegué desde la escena con sombrilla que ven ustedes abajo; acababa de hacer este dibujo y me había gustado:


Tinta azul y un toque de Photoshop para oscuerecer el fondo. Me quedé con ganas de hacer otro dibujo con sombrillas de playa, que al viento suelen tener formas bastante encantadoras; o al menos eso me parece a mí, que soy un tipo sensible. Repasando algunas fotos veraniegas encontré una con posibilidades. Hice el dibujo a lápiz lo mejor que pude, intentando no complicarlo demasiado.

Quería que la línea fuera tan fina como fuera posible, así que calqué el dibujo en papel vegetal usando la plumilla más fina que tengo. No se lo digan a nadie pero usé papel vegetal de cocina, del que venden en rollos; ya sé, no debería volver a hacerlo. El resultado fue curioso, de todas formas, aparte de que me dio por fin la oportunidad de estrenar un rollo de papel vegetal que no termino de entender por qué tenemos en casa: Comosellame es partidaria inflexible del film transparente para todo y odia el papel vegetal, por razones que nadie ha entendido nunca. En fin: la línea salió tan fina como quería, aunque en algunas partes se perdía casi por completo, cosa que tampoco me preocupaba demasiado. No hubiera podido hacerlo con la tinta que usaba hasta hace poco, por cierto, porque tenía poca consistencia y dejaba siempre un tono aguado, sobre todo si usaba pincel en lugar de plumilla. La última que compré, en cambio, es maravillosamente espesa y produce un negro opaco. Uno puede notarlo con solo abrir el bote: el olor es adictivo.

Después de escanear a buena resolución y unir trabajosamente las dos partes (mi escáner es demasiado pequeño, entiendan), sólo quedaba dedicarse a la entretenida tarea de dar color usando Photoshop y mi nuevo juguete. Tenía la idea de darle un estilo algo así como ukiyo-e (toma ya), con colores más bien planos y poco saturados, y no usar para nada el negro. Y bueno, salió lo siguiente:



Para que los colores no quedaran completamente planos utilicé una textura más un toque del filtro de ruido de Photoshop: eso produce el granulado que están ustedes viendo. Nada de degradados, que realmente son un peligro, aparte de los que se observan en el fondo.

A Comosellame le gustó bastante el resultado, así que hice un par de recortes en Photoshop para imprimir con formato de separadores. Comosellame colecciona postales y separadores de todo tipo; sépanlo por si alguna vez quieren hacerla feliz.

En el próximo capítulo, volveremos con los astronautas (creo).

17 octubre, 2006

Estudio de mercado

Sigo curioseando regularmente en mi log de visitas para ver cómo se las apañan mis beneméritos lectores para llegar hasta este recóndito ombligo de la red. Vale, quizá no debería llamarlos lectores (y mucho menos beneméritos), porque no tengo forma de saber si realmente leen algo una vez que llegan hasta aquí, pero en fin. Confío en vosotros, muchachos.

A lo que iba: las entradas más curiosas de esta semana son las siguientes:

- Google Search: de coco poco de frenos menos
- Google Search: cocina en la decadencia de roma
- Google Search: cuento cuando nos divertimos en cuentos completos de isaac asimov

No me negarán que la última es desconcertante. ¿Qué demonios andaba buscando ese tipo?. Es una pena que las estadísticas estas no den ninguna pista sobre quiénes son los visitantes, de dónde viven o cómo de pálida tienen la piel. La curiosidad me mata, lo juro.

En fin, enhorabuena a los premiados.

08 octubre, 2006

La traición de las imágenes

Mi debilidad por el original se ha ido matizando con el tiempo, pero todavía me sigue haciendo bastante gracia; no por el chascarrillo ontológico que presuntamente le da sentido al cuadro, sino por la saludable caradura de la intención y por esa sencillez de icono del dibujo: el arte pop también tuvo, como vemos, precursores ilustres.

Mi chascarrillo sobre el chascarrillo tiene, ahora que lo veo terminado, bastante poca gracia, por lo cual ustedes sabrán disculparme. También tendrán que perdonarme la reiteración, me temo.

¿Por qué canastos estoy siempre pidiendo disculpas?